
Siempre existió el proyecto de hacer el Pisuerga navegable. Hasta hace algunos años pequeñas embarcaciones navegaban por el curso vallisoletano del río, pero entre finales del siglo XVI y principios del XVII hubo un verdadero muelle de barcos de alto bordo en Valladolid. La motivación fue una visita de Felipe II en 1592 en la que, para agasajar al rey, se organizó un espectáculo en el que se recrearon batallas famosas como Lepanto. Desde entonces, y mientras Valladolid fue corte, hubo numerosos barcos de gran calado recorriendo el Pisuerga para entretenimiento del rey y nobles. Fue lo más parecido a un puerto de mar que hasta entonces se había visto en la España interior.
Histania propuso en un informe "Texto" éste y otros contenidos sobre Valladolid para un DVD cultural que se publicará en 2007.